abril 03, 2011

Así nacemos, así morimos

Ni los perros nacen con tiña, ni los humanos nacen ladrones. Pero todos, absolutamente todos, nacemos cubiertos de sangre.



...(y por donde mismo, como dicen algunos).

marzo 12, 2011

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¡Que rabia me da no tenerlo sólo para mi! Y que envidia porque ella lo tiene en sus brazos y entre sus piernas por derecho. Debería matarlos a los dos por revolcarse en la pasión, mientras yo me revuelco en la soledad y me imagino en el lugar de ella... ¡Debería matarlos! ¡Debería ser yo la que disfrute sus caricias! Hay un hombre para cada mujer y es este hombre el que yo quiero, ¡este es el hombre que debe escribirse mi nombre en la frente! Este o cualquiera que se me antoje, todos pueden ser míos, todos serán míos alguna vez y los usaré para mi goce, para mi disfrute, siempre para mí.
Para conseguirlo seré indiferente: ¡¿cómo se atreve a no mirarme?! Debería retorcerse en el lodo y el estiércol, humillarse ante mi perfección... y cuando lo haga, volveré a ignorarlo, le haré sentir lo poco que vale, para tenerlo siempre atrapado en su admiración de lo que valgo yo.
Cuando este hombre sea mío voy a devorarlo entero una y otra vez porque sé que nunca saciaré mi hambre de él.
Pero mientras no lo consiga... esperaré sentada hasta tener el valor y las ganas de enfrentarme a la vergüenza, esperaré como siempre lo he hecho porque nada más soy capaz de hacer, esperaré porque esperar es siempre la salida más fácil.










febrero 22, 2011

De pelotas y mesas


La vida es un juego, un juego de ping-pong, y nosotros somos las pelotitas. Rebotamos de un lado a otro, lo bueno no pasa sin que pase algo malo, lo malo tampoco pasa sin repetirse peor. Del ping preciso de la buena suerte y la fortuna, al pong con loop spin que responde el Karma, así vamos pasando las redes que se cruzan en nuestro camino. Parece un juego simple, que parte en el primer saque y luego se repite hasta la eternidad: nos golpean y nos levantamos, saltamos las piedras del camino y volvemos a caer. Aparentemente, un ciclo sin fin.

Pero como en todo juego, hay ganadores y perdedores. Los ganadores son aquellas pelotas certeras que caen en el área y que definen el game luego de un breve ir y venir, y luego se limitan a rebotar felices hasta el fin. Los perdedores, en cambio... esos pierden en el primer saque, son los que nacen y están destinados a sufrir, los que giran con efecto desde el principio y nunca descubren el lado al que tienen que ir. Seguirán con aquellos botes disparejos, esperando su momento de genialidad; en algún momento, quizás, rebotarán con chanfle y luego de un giro espectacular caerán fuera, fuera de la cancha, fuera de las expectativas. Como dije, ese juego seguirá inmutable, hasta que el árbitro anuncie el final del partido....
O hasta que la pelota caiga lejos y el perro se la coma.

enero 28, 2011

De todo hay en la viña del Señor

Existen personas que cuando pasan al lado de un perro vagabundo, se alejan asqueados. Ellos sufren de una enfermedad grave, que se llama ceguera parcial: sólo ven la sarna, la tiña, la pestilencia, la debilidad. Lamentablemente, son incapaces de ver el proceso, no ven las causas, lo que fue antes: la vida dura, el maltrato, el desprecio, el hambre eterna de cariño y el contacto con seres tan miserables como el mismo.
Detrás del olor y la mirada triste, hay un perro noble en potencia. Tras esa nariz de gesto helado...


Algún día alguien encontrará la cura y espero que a esa persona le den el premio Nobel.

noviembre 14, 2010

Dicen las malas lenguas que no se puede volar sin alas.

noviembre 13, 2010

Hola, tenía ganas de escribir pero se me quitaron.
Me voy a estructuralizar mi mente.

noviembre 08, 2010

¿Sabías que puedes morir haciendo algo tan cotidiano como caminar hacia el paradero?
Yo también lo sabía, pero no entiendo por qué las buenas casualidades le pasan a gente que no se lo merece (ni lo quiere).