junio 02, 2012

Hummingbirds

Me gustan los picaflores. Me gustan sus colores, que sean pequeños, frágiles e histéricos. Me gusta que muevan sus alitas a la velocidad de la luz. Y lo que más me gusta, es esa sensación de alegría y suerte que da cuando uno ve llegar un colibrí multicolor a su jardín y lo ve flotar por unos segundos sobre alguna flor para lamer su néctar. Ese momento en el que se hace un silencio espontáneo y alguien dice: "¡Miren, un picaflor! ¡Que nadie se mueva!" Y todos se quedan quietos para no espantarlo, porque los picaflores son pajarillos tímidos, que se cohíben mucho cuando los observan. Por eso me gustan, porque son raros y alegres, y porque me hacen creer que, quizás, en alguna de mis anteriores vidas, fui un colibrí, un pajarillo multicolor, frágil e histérico.

Welcome to Life

mayo 31, 2012


Hoy día me acordé que mi libro favorito en realidad significa mucho más para mí ahora que cuando lo leí, hace algunos años.


Extracto de La Vida es Sueño (Soliloquio de Segismundo), por Pedro Calderón de la Barca.

Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte ¡desdicha fuerte!:
¿que hay quien intente reinar viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida?, un frenesí.¿Qué es la vida?, una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

mayo 30, 2012

Tres meses

Me levanté al baño por culpa de la maldita sed que me da siempre cuando quiero arrancar de las cosas... y encontré a mi madre sentada, con el ceño enojado. "¿Qué te pasa, mamá?", le pregunté, creyendo que estaba molesta conmigo por no haber bajado a saludarla cuando llegó.
- Tres meses- fue su respuesta.
-¿Tres meses para qué?- pregunté yo, confundida.
- ... De vida- me dijo, y me miró con los ojos llenos de lágrimas.
Y yo, como buena hija que soy, la abracé en mi imaginación, pero en la realidad, sólo fui capaz de darme media vuelta, tragarme el nudo en la garganta y acostarme a dormir.
Ese momento en el que dices: "Ayúdame, por favor, me siento triste", y se ríen de ti porque creen que, como siempre, o estás haciendo bromas o estás exagerando.
Como la historia de Pedrito y el Lobo.

I'm Out

How I feel:

mayo 19, 2012

Escribir

Me acuerdo de una vez que escribí un cuento donde el personaje principal se suicidaba. Tenía 12 años. Cuando mi padre, que en ese entonces estimulaba mis incursiones en la escritura, encontró lo que había escrito guardado en alguna carpeta en el computador, me dijo que uno no podía matarse, que todos teníamos que "bancarnos" la vida, solitos si fuese necesario. Yo no le respondí nada. La verdad es que no tenía nada que decir. Entonces, frente a ese silencio que sonó como una especie de rebelión para sus oídos, tomó la decisión de borrar el archivo. Así tal cual, delete, suprimir.
En ese momento, aprendí dos cosas:
En primer lugar: a la gente no le gusta leer cosas en las que no ha pensado, no le gusta leer cosas que no ha vivido, y no le gusta que el resto ni piense ni viva cosas que ellos no han imaginado. En otras palabras, mientras seas juzgado, tu imaginación está limitada.
Y lo más importante, escribir es algo que puede influir en las personas. Las maneras son muy variadas, pero siempre, SIEMPRE, vas a causar un efecto. Aunque sea una sonrisa. En el mejor de los casos, una lágrima. Y por lo mismo, tienes que tener un cuidado inmenso con lo que escribes, porque aunque tu estilo sea la decadencia, debe respetar, por ilógico que suene, esa misma decadencia.

No me extraña que mi padre no haya leído nada de lo que he escrito desde entonces.