abril 24, 2010
Once there was a boy who had a family. He loved his family, his family loved him. He was happy.
One day, he ate an egg, and dicovered the reality of the world: we humans feed from love, life, and selfishness.
So he decided to become a vegetarian.
And then, life was good.
abril 20, 2010
Los Tres (parte 1)
Recién levantada, con los ojos hinchados de tanto llorar, las ojeras como dos pozos negros bajo sus ojos azules y los cabellos desgreñados escapándose del moño severo en todas las direcciones posibles, prepara el desayuno bajo el incesante goteo de la lluvia que parece cantar sus dolores. Esa lluvia se cuela a través del techo, las paredes, y penetra en los colchones, la ropa, la piel, calando los huesos y el corazón. Todo está frío, hasta sus ganas de vivir.
Alguna vez fue una princesa. Una linda doncella de ojos claros y cabellos rubios, que esperaba, soñadora, a que su príncipe azul llegara montado en un corcel. Y como princesa soñó con ser una reina, y ahora sobre lo único que puede reinar es el montón de cartones que tapa las paredes de madera agujereada que hacen su casa. Eso y las tres almas que respiran agitadas sobre la única cama que hay en la inestable morada.
Y sigue preparando el desayuno, unas migas de pan que sobraron del día anterior al de ayer, una bolsa de té tan mojada por las lágrimas y el uso que ya apenas da algo de color, y sólo la esperanza de compañía. Así se sienta en un banco cojo, al lado de una mesa de tres patas sobre la cual hay un mantel con tres manchas redondas, quizás por las goteras, quizás son los dibujos de sus niños que no tiene más papel que una vieja mesa de madera y un tosco lápiz de carbón. Los ojos azules se llenan de lágrimas una vez más, aunque ella ya no recuerda si son de felicidad o de tristeza, qué diferencia hay. Qué importancia tiene en realidad.
Lentamente despierta a sus hijos, y los tres la miran desorientados. Quizás todavía no se acostumbran al nuevo hogar, piensa ella, o quizás estaban soñando con suculentos banquetes servidos en platos de oro y copas de cristal, o con paseos bajo la luz de la luna en alfombras voladoras, o viajes al espacio y otras cosas, nadie sabe como funciona la imaginación de los niños, piensa. Y también piensa, a lo mejor es una pesadilla, y le da mucha pena no poder protegerlos también en los sueños, pero es que el poder de una madre no llega tan lejos.
Mientras los viste les cuenta su historia, que trata de viajes al pasado y fiestas de alta sociedad. Yo viajé en un cohete, les cuenta, y tan rápido íbamos, mi madre, mi padre, mi hermana y yo, que de pronto nos encontramos en la época de los dinosaurios, y nos dio tanto miedo, tanto miedo, que lo único que le pedíamos al de arriba era que nos protegiera, porque eran unas bestias tremendas de grandes. Todo eso les dice, y trata de hablarles bien para que aprendan, y estudien y consigan un trabajo, y no tengan que levantarse como ella, años más tarde, sabiendo que tiene que regalarlos, porque ella no es capaz de cuidarlos. Regalarlos, o adaptarlos, no se acuerda bien de cómo se dice, pero al fin y al cabo, qué importancia tiene eso en realidad.
Y esos tres pares de ojos, claros como los de ella, la miran atentamente, soñando despiertos. Entonces ella los mira y su corazón se llena de felicidad y orgullo, porque los tres tienes sus tres corazones latiendo fuerte, y sus tres “celebros” funcionando bien, y los tres la aman a pesar de que ni ella puede amarse.
Los sienta en tres bancos de madera, medio podridos, medios húmedos, y les sirve leche en tres tazones de plástico distintos, que algún buen samaritano decidió regalarle alguna vez. Saca los últimos tres trozos de pan guardado, mientras ella se arregla el cabello y se moja la cara para despertarse.
septiembre 01, 2009
Me arrepiento por las veces que me tragué lo que tenía que escupir, y también por las veces que pensé que tus palabras serían más sabrosas que las mías.
Me arrepiento de los abrazos torpes, y más aún de los expertos.
Y de haber probado el sabor de tus dientes.
Me arrepiento de no haber comprado mis excusas, estaban a un precio razonable.
En todo caso, no me arrepiento de lo que comí ayer.
junio 30, 2009
Fácil
Fácil, es fluir.
Somos las mismas figuras de siempre, típicamente distintas. Tan únicos todos, tan iguales. Apiladas unas sobre otras, masa tras masa, boca con boca, diente con diente. Todos se tocan, todos chocan.
¿Qué cosa?
Que poca cosa.
Es fácil.
Soñar es fácil, vivir es fácil, sentir es fácil. Y aún así nos ahogamos a veces, en la culpa, el rencor, la duda y el deseo;
y ya no es tan fácil porque flotamos en una nube,
y es tan fácil y bonito que deja de serlo.
Hay quienes dicen que el alma se cansa, que pesa, que el corazón duele. ¿Que cuesta respirar? ¿Que se nos va la vida tratando de seguir adelante?
Así no es la vida, la vida es fácil. El hambre siempre está ahí, y tu corazón no se llena con nada más que con sangre, te lo recuerdo.
Y tus pulmones no respiran más que aire.
Sólo aire.
abril 13, 2009
Mundo al revés
He shook his head in disgust. "You petty humans. You worry about first kisses when the real fun comes from going much further."
Mijita, me dijeron alguna vez, vivimos en un mundo al revés. Hasta los homenajes se olvidan.
Pero el pasto siempre es más verde del otro lado, dije yo.
En vez de poner un punto final, cantemos una canción... después de todo, puede que tenga yo la razón.
Luego de la mirada de desprecio y el gesto de irritación, me senté a meditar... es que hay gente que simplemente no tiene voz para cantar.
marzo 28, 2009
Apagón
qué cosas suceden
qué cosas suceden
con el apagón"
Y qué sucede con el apagón, preguntas, y yo respondo, algunos posan, algunos se divierten, algunos crean grupos en facebook y ponen un mensaje en su estado (como hice yo), algunos se ponen en plan naturista, otros en plan rebelde, unos contaminan más, otros menos, unos dejan alguna luz prendida, otros apagan todas (hasta la de los vecino), algunos aprovechan para pasarlo en familia (todos saben que es más fácil sin tener que verse las caras), pero otros también aprovechan para dormir. Están los que se quedan en el piso de arriba, los que bajan, los que salen, los que se quejan, los que lloran (de miedo, de emoción), los que ríen para pasar la tensión. Y algunos también están sentados, otros recostados, hay algunos que simplemente no están y puede que nunca vuelvan.
En la calle y para los que no tienen luz que apagar, que acción más valiente que acercarse y adueñarse de un foco. Los perros, que no entienden lo que pasa, puede que por fin vean en colores, quizás la luz los tiene así. O quizás la gente, ahora que no puede fijarse en apariencias, se salude correctamente, se dé un abrazo, y no ignore al que tienen a su lado.
Cuando llega el apagón, algunos sueñan despiertos, otros dormidos, pero sus sueños son los mismos. Y los que cantan, cantan los sueños que a falta de luz iluminan las partituras remendadas de los artistas. Sin luz algunos dibujan, porque la inspiración es ciega y llega en cualquier momento, y hay otros que tocan algún instrumento, para tener con quien hablar. Las parejas se hablan con otras palabras, se susurran, se escriben y se bailan, y se dejan acariciar por mariposas, que sin colores se sienten solas. Y los que no tienen pareja pero aman de igual manera, se sienten más tranquilos porque sin luz los pensamientos que hacen daño no toman forma.
¿Y qué hago yo? Me siento en mi cama y pienso que pensar es malo, canto una canción que cuenta la vida de alguien que murió cantando, escribo garabatos que son malos para escribir. Lo típico ¿no?
Algunos lo hacen porque es moda, otros porque les gusta, otros porque les da lo mismo seguir o no la corriente, el resto tiene amigos que insisten.
Y si no entendiste el benficio que trae apagar las luces, después de haber leído el millón de razones que escribí arriba, seguro que eres ingeniero. Para tí tengo un dato, que seguro te va a convencer: Si todos apagamos la luz, evitamos la contaminación equivalente a la de todos los autos/vehículos del mundo en un año.
En fin, ¿les quedó claro?
marzo 23, 2009
El me abandonó, pero yo sigo amándolo... qué debo hacer?
En los fugaces 18 años que he vivido, me ha tocado enfrentarme a un sinnúmero de situaciones bochornosas, pero ninguna lo es tanto como tener que verse enfrentado a un ataque directo de oraciones célebres escritas a puño y letra por la urbe de concepción.
Ya seas negro o blanco (o amarillo, en su defecto), alto, etc, no existe ninguna duda de que la frase "piko pa'l que lo lee" está grabado a fuego en tu retina. Podría asegurarles que todo aquél que ha entrado a un baño público lo ha leído, y ha pensado también, justo después de leerlo... "puta wn! por qué lo leí!" (aunque no quieran confesarlo).
Y también es bastante posible que te hayas encontrado con unos cuantos insultos dirigidos hacia Pinochet, Allende, Hitler e incluso Ghandi; además de los típicos debates sobre quién tiene la razón, si los neonazis, los punks o los pokemones, algunos comentarios sobre Dios y cómo te vigila mientras estás en eso, y su gloria y poder sobre la mierda de vida pecadora que llevamos.
Y es más probable aún, que en tus incursiones al vasto mundo de los baños públicos hayas encontrado comentarios como "viva el amor gay!!!!", "lesbos power", "para qué queremos piko si las mujeres son más ricas!" "se vende amor" e incluso la consabida y ya casi bíblica pregunta, especialmente en el baño de mujeres: "duele la primera vez???"... además de las incontables respuestas, repetidas, por lo demás, que aluden a actos pecaminosos que no vale la pena mencionar.
Y, por supuesto, no puede faltar el broche de oro, la frase que inspiró el título de esta nota. La puse ahí y escribo sobre esto a manera de venganza contra los malditos baños públicos que hacen que me demore mucho más de la cuenta cada vez que quiero hacer un trámite.
Tal como yo me siento engañada cada vez que entro a un baño y lo primero que hago es tratar de enterarme más de la vida privada de una ociosa sin vergüenza que escribe de manera anónima en una pared cualquiera, así quiero que se sientan todos los sapos que lo único que querían era saber más de la vida privada de una ociosa sin vergüenza que escribe de manera anónima en un blog cualquiera de la red.
Que sepan que la única diferencia es que estas palabras no se borrarán tan fácilmente como aquellas de los baños que luego son eliminadas con una simple pincelada de pintura incolora.
Dejénse de escribir basuras y dedíquense a mear y cagar tranquilas... y no me miren mal a mí porque les apuesto que esa frase ya la habían leído antes... o no?