febrero 22, 2011

De pelotas y mesas


La vida es un juego, un juego de ping-pong, y nosotros somos las pelotitas. Rebotamos de un lado a otro, lo bueno no pasa sin que pase algo malo, lo malo tampoco pasa sin repetirse peor. Del ping preciso de la buena suerte y la fortuna, al pong con loop spin que responde el Karma, así vamos pasando las redes que se cruzan en nuestro camino. Parece un juego simple, que parte en el primer saque y luego se repite hasta la eternidad: nos golpean y nos levantamos, saltamos las piedras del camino y volvemos a caer. Aparentemente, un ciclo sin fin.

Pero como en todo juego, hay ganadores y perdedores. Los ganadores son aquellas pelotas certeras que caen en el área y que definen el game luego de un breve ir y venir, y luego se limitan a rebotar felices hasta el fin. Los perdedores, en cambio... esos pierden en el primer saque, son los que nacen y están destinados a sufrir, los que giran con efecto desde el principio y nunca descubren el lado al que tienen que ir. Seguirán con aquellos botes disparejos, esperando su momento de genialidad; en algún momento, quizás, rebotarán con chanfle y luego de un giro espectacular caerán fuera, fuera de la cancha, fuera de las expectativas. Como dije, ese juego seguirá inmutable, hasta que el árbitro anuncie el final del partido....
O hasta que la pelota caiga lejos y el perro se la coma.

enero 28, 2011

De todo hay en la viña del Señor

Existen personas que cuando pasan al lado de un perro vagabundo, se alejan asqueados. Ellos sufren de una enfermedad grave, que se llama ceguera parcial: sólo ven la sarna, la tiña, la pestilencia, la debilidad. Lamentablemente, son incapaces de ver el proceso, no ven las causas, lo que fue antes: la vida dura, el maltrato, el desprecio, el hambre eterna de cariño y el contacto con seres tan miserables como el mismo.
Detrás del olor y la mirada triste, hay un perro noble en potencia. Tras esa nariz de gesto helado...


Algún día alguien encontrará la cura y espero que a esa persona le den el premio Nobel.

noviembre 14, 2010

Dicen las malas lenguas que no se puede volar sin alas.

noviembre 13, 2010

Hola, tenía ganas de escribir pero se me quitaron.
Me voy a estructuralizar mi mente.

noviembre 08, 2010

¿Sabías que puedes morir haciendo algo tan cotidiano como caminar hacia el paradero?
Yo también lo sabía, pero no entiendo por qué las buenas casualidades le pasan a gente que no se lo merece (ni lo quiere).

noviembre 04, 2010

Vacaciones

Arrodillado y mirando hacia el cielo, el niño rogó con su alma y espíritu, como lo hacía todos los años:
-Diosito, Diosito, por favor, lo único que te pido es paz mundial y mucho amor-.
Al cabo de unos minutos, en sus manos apareció una pluma blanca, que leía: "Lo sentimos, servicio colapsado. Por favor intente más tarde."

- Mierda- dijo el pobrecillo, poniéndose de pie con el ánimo derrotado.- tiene que ser por los curitas que confiesan y confiesan, y la gente que pide nada y vuelve a pedirlo, que reza que sí y luego que no...- negó con la cabeza y se puso la pluma detrás de la oreja mientras se alejaba arrastrando los pies con desgano. A los pocos pasos se detuvo, mirando nuevamente hacia arriba.

- Pero debo decirte, Dios, que si yo fuera tú, también me habría tomado estas vacaciones permanentes.- Y, sonriendo tranquilo, echó a correr hacia el parque.

El Perro

Hoy maté a alguien, porque sentí una rabia infinita contra mi perro.

Suena descabellado, lo sé, pero los asesinatos siempre lo son. Antes de que me juzguen y me consideren un lunático de canas ralas, deben dejarme contarles mi historia. Es más, me siento en el derecho de exigirles que me escuchen atentamente y con discreción, porque pronto entenderán que mis actos no fueron fortuitos, locos, y menos, caprichosos, y se morderán la lengua hasta sacarse sangre por haberse atrevido a esbozar un juicio contra mi persona.